Organizar la visita a Machu Picchu requiere tanto anticipación como dedicación. Lo primero es debido a la restricción de visitantes diarios, lo que hace necesario comprar los boletos 2-3 meses antes de la fecha de nuestro viaje.
Tenemos distintas opciones de horario y hay que elegir la que nos resulte más conveniente, teniendo en cuenta donde estemos alojados y la duración del trayecto hasta Aguas Calientes.
Al igual que la entrada a la ciudadela, el precio del billete de tren es muy elevado. Y hay que tener en cuenta que salvo, que hagas la ruta a pie, es el único medio de transporte existente. Sólo hay dos compañías que realicen el trayecto: PERU RAIL e INCA RAIL.
La línea de tren tiene paradas en Poroy-Cusco, inicio de recorrido, Urubamba, Ollantaytambo y Aguas Calientes, estación final del trayecto.
Con Perú Rail hay opción de pagar un suplemento y viajar en los trenes llamados Vistadome que tienen ventanas en laterales y gran parte del techo. Estos trenes cuestan en torno a 20 USD más por trayecto y creo que, según mi experiencia no merecen la pena. El día que viajamos, finales de mes de julio en supuesta temporada seca, el día estaba cubierto y con algo de llovizna a ratos. Partimos de Ollantaytambo en uno de los primeros trenes de la mañana. El viaje empezó de noche y cuando ya amaneció, el empañado de las ventanas no nos dejaba disfrutar del magnifico paisaje por el que discurre la vía. A pesar de nuestros esfuerzos en secarlo continuamente, la humedad era tal, que no lográbamos poder ver el exterior con cierta claridad más allá de unos segundos. En nuestro caso, el trayecto de vuelta lo hicimos completamente de noche, por lo que tampoco tiene sentido pagar un precio mayor.
Si elegimos la opción básica en los trenes EXPEDITION el precio por trayecto, con salida desde Ollantaytambo, oscila entre 42 y 72 USD dependiendo de horarios y sentido del viaje.
El precio desde Cusco-Poroy es similar, a pesar de que el trayecto desde allí hasta Aguas Calientes es de 3 horas y media aproximadamente y desde Ollantaytambo es de 1 hora y media. El inconveniente de esta estación es que está a las afueras de Cusco, hay mucha menos oferta de trenes y horarios y, por causas de la meteorología, está cerrada de enero a abril.
Inca Rail ofrece opciones similares a Perú Rail, con un solo modelo de vagón y, por tanto, un solo precio. Como extra, tiene una opción bimodal, con salida de Cusco ciudad en autobús en dirección a Ollantaytambo, para completar desde allí el viaje en tren.
Y para los turistas más exquisitos ambas compañías ponen a su disposición trenes más exclusivos, Perú Sacred Valley en Perú Rail y el First Class en Inca Rail, con precios por encima de los 200 USD por trayecto. Y en la cima del lujo, Perú rail ofrece desde Cusco-Poroy la opción de viajar en unos de los trenes más caros del continente el Hiram Bingham.
Después del tren, necesitamos tomar un autobús en Aguas Calientes que nos deja en la entrada del recinto. En global, el viaje hasta la ciudadela de Machu Picchu es un tanto complicado por los cambios de medio de transporte que hay que hacer, el tiempo que hay que invertir y el elevado coste, pero lo cierto es que la visita merece la pena tanto por el sitio arqueológico como por el paisaje que le rodea.
Y un consejo: no olvides tu pasaporte, te lo piden junto con el billete de acceso a la entrada.